“Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje”.Yevgeny Yevtushenko
Buenos días. Muy a menudo, con frecuencia, sobre todo cuando motivados por la terminación del año logramos hacernos de un espacio en nuestras actividades cotidianas para hacer un alto en nuestras rutinas (muchas veces enajenantes o absorbentes), a efecto de reflexionar aunque sin la cientificidad que lo amerita, si de manera seria sobre los más grandes problemas que aquejan a nuestro país, (entendido ello como, nuestro territorio, nuestro estado, nuestra región, nuestra ciudad, nuestra colonia, nuestras familias, etc., es decir, “todos”), así nos daremos cuenta que por ejemplo, ya no son pocos los problemas que nos preocupan.El incremento de la delincuencia común y organizada, ante a la ineficiencia de muchas de las instituciones creadas especialmente (y también las improvisadas verbigracia el Ejército-) para evitarlo y combatirlo. Un problema quizá más asfixiante en lo corto para más mexicanos, sin duda es el económico, vemos como no existe proporción entre los incrementos a los salarios mínimos y la escalada en la alza de los precios de los insumos básicos para nuestra alimentación, del predial, del servicio del agua potable y alcantarillado, de los demás servicios que ya son elementales para nuestro desarrollo, las colegiaturas en las escuelas, las tenencias, etcétera, aunado a ello, la caída del peso ante el dólar, la crisis económica mundial, que por ahora nos impide tener un referente económico confiable sobre los acontecimientos que se darán en los próximos años.El problema de la pobreza, esa que día a día nos hace recordar, con el sólo hecho de voltear hacía nuestro alrededor, que todavía no hemos alcanzado esa “igualdad” entre los mexicanos, que es doloroso decirlo pero en la realidad existimos varias clases de mexicanos, de primera, de segunda, de tercera, etc., esa pobreza en las colonias, en los barrios, en las zonas marginadas, en la zona rural, sin duda esa que no aparece con el sólo discurso que por años han pronunciado nuestros funcionarios encargados de combatirla, ¿cuántos de estos apoyos se quedarán en el camino?, mejor ni entrar en detalles.Algunas personas, han dicho que la madre o el padre de casi todos los problemas que aquejan a los mexicanos, es el bajo nivel de educación que se nos da, es decir, que el sistema educativo que tenemos no nos prepara para enfrentar los retos más básicos que nos plantea un tipo de vida tan complicada como lo que llevamos ahora. Estoy de acuerdo en gran parte con esta óptica, muy al margen de lo que aun agrava más nuestra anémica, desfalleciente en casos calidad educativa, los problemas sindicales (con o sin razón) que derivan en paros, manifestaciones que alteran la vida de todos los demás ciudadanos que también tenemos derechos, sobre todo de los niños y niñas, que tienen derecho a recibir la instrucción básica que establecen las leyes como obligatoria, en este rubro no sólo ello es el principal problema del que se considera uno de los principales problemas de México, lo es también que no hemos logrado abandonar el modelo tradicional, que ya tuvo su función y muy buena, durante muchos años, ese modelo del monólogo del profesor, quizá el de reprender mediante burlas o hasta golpes los actos que se consideraban incorrectos por nuestros mentores, ahora eso se llama abuso. Ahora es preciso arribar a las escuelas que pugnan por una pedagogía crítica o de frontera, la que fortalecerá sin duda nuestras cualidades, sobre todo nuestro sentido crítico desde las aulas de la educación elemental, esa que nos permitirá procesar y analizar la información que se nos proporciona, así pues la instrucción dejaría de ser un simple almacenamiento irreflexivo de datos, esto les dará sin duda a nuestros hijos y a las futuras generaciones, las posibilidades de hacerle frente a los retos que plantea el presente y planear un poco el futuro. Es decir, nos dará la posibilidad, sobre todo nos preparará para competir en todos los niveles, sobre todo hará de nuestro país, una nación competitiva ante quien sea.No obstante lo anterior, estoy convencido que existe un problema mucho más grande, pareciera que no, pero es el problema cultural que por siglos hemos tenido los mexicanos, el de la deshonestidad, que trae consigo el principal lastre de nuestra sociedad, la corrupción en todas sus manifestaciones y niveles.Platicando con varios amigos, sobre todo los que vienen en estas fechas provenientes de los Estados Unidos, a ver a sus familias, y porque aquí es su patria, me expresaban su molestia sobre el trato que se les da desde que cruzan la frontera con dirección al sur en este caso, los abusos de las autoridades aduanales, migratorias, policiacas, de caminos, por citar algunas. Me decían del problema de la corrupción en México, de la cultura de arreglar cualquier asunto mediante la clásica “mordida”, de la corrupción de los Policías, de muchos servidores públicos, de la fama que tenemos “allá” en el vecino país, de corruptos los mexicanos y que ese problema era culpa de las autoridades, no de las personas o de los gobernados.Sin embargo después de una rápida reflexión les contesté que la culpa la teníamos todos, sí, por supuesto que todos, a lo que me respondían que ellos nunca habían andado sacándole dinero a nadie por ejemplo, enseguida les contesté nuevamente que en cada momento en que accedemos a dar una “gratificación” por cualquier favor especial que te ponga en indebida ventaja sobre los demás, es falta de honestidad y en muchos casos corrupción, y está demasiado claro que para que se concretice un acto de corrupción, se necesita de al menos dos personas.Entonces me decían mis paisanos bajo esta aseveración sí entonces ellos pagarían pues por ejemplo las multas aduanales, las de tránsito si eran más caras, a lo que les contesté que eso de que fueran más caras, era un mito muy probablemente fabricado por los mismos servidores públicos corruptos a fin de desorientar a la toda población, no sólo a los migrantes, a los campesinos o a los sectores más desprotegidos y marginados, incluso caemos en esa desinformación en muchas ocasiones, hasta los que nos llamamos “preparados”, aunque el hecho de pagar una multa mayor, bajo ningún concepto constituiría una justificación para dar “mordida”, en perjuicio de nuestra propia honestidad.Entonces me decían esas gentes trabajadoras, ¿nos tendríamos que negar a dar mordida aunque ellos sean las autoridades?, ¿y si luego nos perjudican?, bueno les dije, pues como nosotros no andamos en actividades ilícitas pues no tendrán como perjudicarnos, por lo que cuando cometamos alguna falta que amerite una infracción, pues habría que pagarla con rapidez, siempre cuidando que se levanten debidamente los folios respectivos y cubriendo el importe respectivo en las oficinas autorizadas para ello, previo recibo oficial, por ningún motivo darlo en efectivo a quien nos haya levantado la infracción.La única forma de combatir la corrupción, principia desde nuestra propia honestidad, desde luego que en nuestras familias se deben de seguir inculcando este tipo de valores, porque les decía a mis amigos, que esos funcionarios corruptos que tanto señalamos de donde salían, ¿acaso vendrían de algún planeta de corruptos?, desde luego que no, son mexicanos como nosotros, que salen también de todas las familias, en donde si no llevan fortalecido el valor de la honestidad, muy probablemente incurrirán en actos de corrupción. Y sí, fijémonos un poco en cómo es un problema cultural el que tenemos, por citar sólo algunos ejemplos, el de tratar de evadir hacer algún trámite, como el renovar la licencia para conducir, el pago de tenencia, el renovar la credencial del IFE como lo marcan las leyes, el tratar de evitar hacer fila en el banco (porque traemos prisa, como si el resto de la gente tuviera que sacrificar su tiempo por esa circunstancia), es mas hasta tratamos de evitar hacer fila en las tortillas, el de los padres de familia que en aras de que algún hijo o hija, tenga una mejor calificación le llevan el “regalito” al profesor para que suba su promedio, el hablar con el entrenador para que tenga preferencia por nosotros, etcétera; fácilmente me podría llevar semanas citando ejemplos de las conductas en que llegamos a incurrir todos, en donde se ve comprometida nuestra honestidad personal, no necesariamente hablando de las conductas extremadamente graves, pero honestidad es respetar todo, por sencillo y sin importancia que parezca. No podemos ser medio honestos, o medio corruptos, estos términos no aceptan medias tintas, se es o no se es.Sin duda no sólo en dependencias de gobierno se debe de luchar contra la corrupción, en las escuelas, en los centros de trabajo, en las iglesias, en los clubes deportivos, el lugar más importante será luchar desde el seno familiar para neutralizar al menos ese lastre que trae consigo casi todas las calamidades que hoy vivimos.Que el 2009 nos traiga a todos consigo paz, armonía, sueños, ilusiones, tranquilidad, trabajo, esperanza, sobre todo nos traiga más capacidad para aceptar, reconocer y enmendar nuestros errores, disculpándonos con quien hayamos ofendido o afectado y perdonando sin rencores a quienes nos hayan defraudado. Por su paciente atención, amable lector infinitas gracias.
La Influenza Humana y la Influencia Mediática
No podríamos el día de hoy abordar un tema diverso a la problemática que ha robado todos los aparadores en los medios de comunicación, en las escuelas, el trabajo, los centros de reunión, el templo, en fin en todos los círculos sociales que nos pudieran venir a la mente, desde luego que me refiero al virus de influenza tipo A, que de origen se le atribuyó que provino de un porcino (cerdo, puerco, marrano, etc.), que al parecer súbitamente atacó a nuestro país, trayéndonos preocupación, temor y pánico en muchas ocasiones, dada la peligrosidad del presente evento.Nuestra intervención no trae como finalidad ahondar más en las razones médicas, biológicas, epidemiológicas, etcétera, eso le queda mejor sin dudarlo a los expertos en la materia, sin embargo, comentaremos brevemente las prevenciones que la Organización Mundial de la Salud OMS, el Gobierno Federal y de los Estados.Comenzaremos por entender que este tipo de virus se transmite de humano a humano, se dice que un día en un rincón de Asia mutó y se transmitió por una sola vez de un porcino a un humano y de ahí que se haya extendido hacía los humanos a través de humanos no de cerdos o de otros animales.Infelizmente el “apelativo” que le colgaron a esta enfermedad fue la de “porcina”, aunado esto al manejo tan ligero que le han dado la mayoría de los medios de comunicación y nosotros mismos cuando en los pasillos, en las oficinas, comentamos sobre el tema, pues todo esto ha desembocado en una gran confusión en torno a ella.Esta gran confusión ha traído como consecuencia varios yerros tanto entre las autoridades como en la población en general; le daremos realce al rechazo indiscriminado al consumo de carne de cerdo, sin saber que el contagio no sobreviene según las comprobaciones técnicas que corresponden por el consumo de la carne del cerdo o sus derivados, es decir, el consumo tradicional como lo veníamos haciendo de carne de cerdo y sus derivados, no pone en peligro la salud, al menos en este caso.Sin embargo la gran psicosis que se ha desatado, ha hecho que se elimine al menos temporalmente dicho consumo, desde luego de manera errónea.Tenemos noticias de que las distintas organizaciones de porcicultores de nuestra región, sobre todo los de La Piedad, Michoacán y Santa Ana Pacueco, Guanajuato que dicho sea de paso están a la altura de los mejores productores en el país y el mundo en cuanto a tecnología y calidad se refiere, no han cesado en sus esfuerzos por revertir esta tan mala información, tanto por desacertada como por los resultados tan dañinos a la economía regional, poniendo en serio peligro a esta industria que por años ha sido detonante de la economía de la región.Como ciudadanos de este entorno tenemos la obligación de poner la muestra y tratar de evitar que la población en general caiga en pánico y tome decisiones arrebatadas que al final de cuentas dañan aun más nuestra ya maltrecha economía producto entre otros factores por la crisis mundial. Consumamos, (los que así lo acostumbremos) como siempre, (claro sin atreverme a decir que su abuso como todo no sería perjudicial, por aquello del colesterol y de los triglicéridos) esas ricas carnitas de La Piedad, de Quiroga, chicharrones, buche, chorizo, costillitas BBQ, las famosas patitas de Leoba en La Piedad, por citar algunas maravillas de nuestra gastronomía regional.Es bueno señalar que también por noticias que ahorita abundan sobre el tema en los medios de comunicación, el día 30 de abril, la OMS la Organización Mundial de la Salud ha corregido la denominación de la todos estos días mal llamada influenza porcina por el de la INFLUENZA HUMANA, por ser sólo este conducto, la raza humana la única forma de transmisión o de contagio de esta enfermedad. Hay que recordar, que el mismo tipo de ignorancia o desconocimiento sobre el tema que ha provocado que se dejara de consumir la carne de cerdo, es la que ha provocado que discriminen a nuestros connacionales en el extranjero como si por el hecho de ser mexicanos fuera un factor de riesgo de contagio, recordemos el caso presente de China y la respuesta tan poco solidaria de países hermanos que siempre se han visto tan beneficiados por México, como el caso de Argentina, Ecuador y en especial Cuba, no cabe duda que en casos como este se conoce verdaderamente con quien se cuenta.Volviendo al tema el mega puente del 30 de abril extendido por disposición presidencial hasta el día 6 de mayo, les aseguro que NO es para vacacionar o para que tratemos de salir a las playas, balnearios, reuniones, fiestas o eventos masivos, ir de visita con algún familiar en otra ciudad, este tiempo está dispuesto para aislar la eventual reproducción o contagio en las escuelas o centros de trabajo, esa es la finalidad, es menester que todos actuemos con responsabilidad y no desdeñemos las indicaciones gubernamentales, tampoco sería bueno subestimar la magnitud de este brote infeccioso, sería mejor experimentar por lo que vemos en las noticias y no cuando de descuidarnos pueda penetrar en nuestras casas, ante esto ya cualquier prevención saldría sobrando se los aseguro.Sin entrar en pánico queridos lectores, debemos de tomar las providencias que las autoridades nos han marcado, el problema que hoy enfrentamos si lo tomamos con responsabilidad logrará aislarse y un día podremos recordarlo como un mal que se combatió a tiempo y que pudo ser mucho peor. Por su paciente atención, infinitas gracias.
Quejas lada sin costo 01 800 4002290Visitaduría Regional de Zamora de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.Hidalgo Sur 112-8, Palacio FederalZamora, Michoacán CP 59600
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La denuncia anónima.
La denuncia anónima.“Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel”. Henry David ThoreauMuy nombrada últimamente lo es la llamada “denuncia anónima”, que no es otra cosa que el medio por el cual un ciudadano, sin revelar su identidad, puede hacer del conocimiento de determinadas autoridades, la actualidad de algún delito, dicho en otra palabras, que existe algún delito que se está cometiendo actualmente en algún predio, casa habitación o colonia determinada a efecto de que la autoridad investigadora dependiendo de la materia de que se trate, federal o del fuero común, haga las indagaciones correspondientes y de considerarlo vitalmente necesario, solicite a un juez federal, la autorización para penetrar a un domicilio particular donde sea inminente y evidente que se estén cometiendo delitos, es decir, por medio de la orden de cateo.
Sin embargo este útil instrumento ciudadano, se ha visto un tanto desacreditado, por los cuantiosos abusos que se ha hecho de este recurso y mediante él por parte de algunas autoridades y por qué no decirlo, de algunos ciudadanos, puntualicemos ahora, se ha detectado mediante quejas ciudadanas ya comprobadas ante los Organismos Constitucionales de Protección de los Derechos Humanos , esas sí con nombre y domicilio, que en lamentables ocasiones la autoridad ha excedido los límites impuestos por la ley que regula su actuación, además de la Constitución al utilizar el a veces falso pretexto de que hay una denuncia anónima, en relación a alguna actividad delictuosa, (como el decir que se tiene a una persona secuestrada en su interior, que hay droga o sustancias no permitidas, tener armamento o explosivos) para amedrentar indebidamente a los habitantes de alguna vivienda, sobre la cual no se tiene en realidad esa “denuncia sin nombre”, a fin de que accedan “voluntariamente” a dejarles entrar sin la orden correspondiente.
La Constitución Política de nuestro país establece en su artículo 16 que: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”. […] “En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá expedir y que será escrita, se expresará, el lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se busca, a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, una acta circunstanciada, en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia”.
El abuso de la “denuncia anónima” ha dado como resultado que en lamentables ocasiones se utilice como falaz pretexto para pisotear la “inviolabilidad del domicilio”, el derecho a la libertad y la presunción de inocencia de algunos ciudadanos, que nada, se lo aseguro, tienen que ver con actividades ilícitas y hoy sin embargo, se duelen de la grave humillación y estigmatización que en lo sucesivo les aquejará, de que ya algún día la autoridad “visitó” ilegalmente sus hogares, donde se lo aseguro, el vecino o la vecina dirá inclementemente ¿por algo ha de haber sido?, sin importar que haya sido falseada en muchas ocasiones la denuncia.
No podemos dejar de advertir que también la denuncia anónima, ha servido para llevar a cabo venganzas entre vecinos o familiares, en donde se aprovecha el anonimato para acusar falsamente al vecino con el que se tuvo algún problema, a esto aunado la falta de investigación de la autoridad, como es su deber hacerlo, dado que la figura jurídica de le denuncia anónima sólo tiene el carácter de indicio no de prueba contundente, en virtud de que de tomarse así por la autoridad investigadora y por el juez, se estaría violentado lo dispuesto en la fracción III del artículo 20 constitucional donde se consagra el derecho que tiene toda persona a enterarse del nombre de su acusador, la naturaleza y causa de la acusación y el delito o delitos que se le pretender atribuir.
Entonces bajo el mismo orden de ideas, la denuncia anónima tendrá que ser necesariamente complementada por investigaciones imparciales, desprovistas de cualquier carga inquisitiva, que lleven a fortalecerla o desacreditarla, es decir, por sí sola la denuncia anónima no podrá ser el motivo para que el Ministerio Público solicite al juez una orden de cateo, si no que tendrá que ser perfeccionada por pruebas legales que muestren que en realidad, en ese domicilio se están llevando a cabo los ilícitos denunciados y no penetrar a ver sí se encuentra algo, donde en ocasiones se lesiona no solamente patrimonialmente a las personas, sino en tratándose de menores, o ancianos las secuelas psicológicas los llevan a no olvidar ese acontecimiento nunca. Menos aun se justificarían los hechos en los que so pretexto de denuncia anónima violen hogares, sin investigación previa y sin la orden judicial correspondiente.
Todos tenemos entre otros derechos, el de que se nos considere inocentes hasta que nos sea demostrado lo contrario, con las debidas pruebas legales (las que no violen derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la integridad física o psicológica de la persona, al debido proceso, entre otros) ante un juez, es decir, la presunción de inocencia.
Por su paciente atención, amable lector. Infinitas Gracias! Quejas lada sin costo 01 800 4002290Visitaduría Regional de Zamora de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.Hidalgo Sur 112-8, Palacio FederalZamora, Michoacán CP 59600
Sin embargo este útil instrumento ciudadano, se ha visto un tanto desacreditado, por los cuantiosos abusos que se ha hecho de este recurso y mediante él por parte de algunas autoridades y por qué no decirlo, de algunos ciudadanos, puntualicemos ahora, se ha detectado mediante quejas ciudadanas ya comprobadas ante los Organismos Constitucionales de Protección de los Derechos Humanos , esas sí con nombre y domicilio, que en lamentables ocasiones la autoridad ha excedido los límites impuestos por la ley que regula su actuación, además de la Constitución al utilizar el a veces falso pretexto de que hay una denuncia anónima, en relación a alguna actividad delictuosa, (como el decir que se tiene a una persona secuestrada en su interior, que hay droga o sustancias no permitidas, tener armamento o explosivos) para amedrentar indebidamente a los habitantes de alguna vivienda, sobre la cual no se tiene en realidad esa “denuncia sin nombre”, a fin de que accedan “voluntariamente” a dejarles entrar sin la orden correspondiente.
La Constitución Política de nuestro país establece en su artículo 16 que: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”. […] “En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá expedir y que será escrita, se expresará, el lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se busca, a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, una acta circunstanciada, en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia”.
El abuso de la “denuncia anónima” ha dado como resultado que en lamentables ocasiones se utilice como falaz pretexto para pisotear la “inviolabilidad del domicilio”, el derecho a la libertad y la presunción de inocencia de algunos ciudadanos, que nada, se lo aseguro, tienen que ver con actividades ilícitas y hoy sin embargo, se duelen de la grave humillación y estigmatización que en lo sucesivo les aquejará, de que ya algún día la autoridad “visitó” ilegalmente sus hogares, donde se lo aseguro, el vecino o la vecina dirá inclementemente ¿por algo ha de haber sido?, sin importar que haya sido falseada en muchas ocasiones la denuncia.
No podemos dejar de advertir que también la denuncia anónima, ha servido para llevar a cabo venganzas entre vecinos o familiares, en donde se aprovecha el anonimato para acusar falsamente al vecino con el que se tuvo algún problema, a esto aunado la falta de investigación de la autoridad, como es su deber hacerlo, dado que la figura jurídica de le denuncia anónima sólo tiene el carácter de indicio no de prueba contundente, en virtud de que de tomarse así por la autoridad investigadora y por el juez, se estaría violentado lo dispuesto en la fracción III del artículo 20 constitucional donde se consagra el derecho que tiene toda persona a enterarse del nombre de su acusador, la naturaleza y causa de la acusación y el delito o delitos que se le pretender atribuir.
Entonces bajo el mismo orden de ideas, la denuncia anónima tendrá que ser necesariamente complementada por investigaciones imparciales, desprovistas de cualquier carga inquisitiva, que lleven a fortalecerla o desacreditarla, es decir, por sí sola la denuncia anónima no podrá ser el motivo para que el Ministerio Público solicite al juez una orden de cateo, si no que tendrá que ser perfeccionada por pruebas legales que muestren que en realidad, en ese domicilio se están llevando a cabo los ilícitos denunciados y no penetrar a ver sí se encuentra algo, donde en ocasiones se lesiona no solamente patrimonialmente a las personas, sino en tratándose de menores, o ancianos las secuelas psicológicas los llevan a no olvidar ese acontecimiento nunca. Menos aun se justificarían los hechos en los que so pretexto de denuncia anónima violen hogares, sin investigación previa y sin la orden judicial correspondiente.
Todos tenemos entre otros derechos, el de que se nos considere inocentes hasta que nos sea demostrado lo contrario, con las debidas pruebas legales (las que no violen derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la integridad física o psicológica de la persona, al debido proceso, entre otros) ante un juez, es decir, la presunción de inocencia.
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