El Abuso del Poder

Buenos días amable lector, cobra notoriedad en este tiempo para desgracia de los ciudadanos, el tema del abuso del poder; durante el desarrollo de la humanidad, es decir en toda su historia, el abuso del poder ha sido una constante, es decir, en sus diversas manifestaciones, derivadas de una relación de supra a subordinación, esta se da no sólo en la habitual relación gobernante-gobernado, sino que también esta se da entre particulares, (entre esposos, entre hermanos, entre parientes, la relación laboral, etc.). Es decir quien se apodera del papel dominante en cualquier relación humana y con motivo de ello, realiza abusos, o sea excesos que llevan exacerbada subordinación y degradación de la persona sometida. El día de hoy nos referiremos al abuso del poder que se puede dar con motivo de una función pública, dicho de otra manera, cuando existe en la relación la calidad en una persona de la investidura pública (poder delimitado por las leyes para realizar actos legales determinados) y en la otra no, o si se da ésta es de un rango inferior. Así las cosas, cuando de pronto se le dota a una persona de “investidura pública” que no está preparada ya sea intelectual o profesionalmente para ejercer el cargo, con la atingencia requerida (con eficiencia para afrontar los problemas) respetando en todo momento los derechos fundamentales (que van desde un buen trato hacía la población y sus subordinados, oportuno, sin dilaciones, etc.), aparte de carecer en muchos casos, de una adecuado servicio profesional de carrera que impediría el arribo de personas improvisadas a los cargos que generan mayor preocupación en el gobierno por ser los que requieren de más sensibilidad ante la población.Recordemos que las violaciones a derechos humanos se pueden llegar a dar por una autoridad, de dos maneras ya sea excediéndose en sus funciones, es decir no apegarse al principio de legalidad, que establece sus atribuciones estrictamente conferidas en las leyes y reglamentos que por supuesto no contradigan a la Constitución. Resaltando con especial énfasis que cualquier disposición legal, leyes decretos o reglamentos municipales, podrán ser invalidados si contradicen lo establecido en nuestra Carta Fundamental y su aplicación desde luego será no sólo inconstucional sino injusta. La otra forma de violar derechos fundamentales lo es por omisión, me refiero a “no hacer lo que la ley le obliga” al servidor público (negligencia, lentitud, etc.).Bajo el anterior orden de ideas, el abuso del poder lo cometen los servidores públicos con una sobreactuación que rebase sus facultades, aun y cuando alegue hacerlo “por el bien de todos”, no se pueden improvisar facultades, menos aun multas y penalidades. Y la mencionada omisión que se traduce también en violación a derechos humanos, por ejemplo cuando no existe la respuesta a tiempo en un tratamiento médico del sector salud y trae consecuencias o una innecesaria puesta en peligro del paciente; o cuando existe una irregular integración en una averiguación previa penal, a cargo del Ministerio Público y esta trae como consecuencia la no protección de los derechos de la víctima u ofendido y esta se traduce por falta de la toma de las precauciones debidas que el delincuente haga más daño la víctima por no haberse ejercitado la acción penal correspondiente y así en todos los casos en que se requiere de la actuación de la autoridad, sólo citamos dos ejemplos por ahora.Los ciudadanos y las personas que aun no tienen esta calidad, (menores y extranjeros, por ejemplo) debemos, respetando la investidura de las autoridades correspondientes, en los distintos órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal exigir que hagan bien y hasta con buena cara su trabajo.El servicio público, en los distintos ámbitos, sin escapar alguno requiere hoy de mayor preparación, de un adecuado establecimiento del servicio profesional de carrera evitando así, la designación política cuando el cargo requiera de un perfil especializado, pero el comienzo es la honestidad y probidad de las personas que acceden al cargo, la moral es un elemento inseparable de las leyes.La calidad de los gobernantes se refleja necesariamente en la calidez y calidad en todos los servicios públicos que proporciona. En las semanas siguientes seguiremos comprendiendo este complejo tema. Por su amable atención, estimado lector. Quedo a sus órdenes.